Los emergentes vuelven a tirar de la economia mundial

El informe de Noviembre de coyuntura de CaixaBank Research  referido a la economía internacional, analiza el comportamiento de los emergentes en el segundo trimestre de 2016, confirma que estos países vuelven a tirar con fuerza de la economía mundial, tal como se señala a continuación.

Antes recordar, que Balansiya, es un proyecto de innovación social e internacionalización de empresas, que entre sus actividades, ha empezado a gestionar una Bolsa de Trabajo para impulsar la innovación comercial con migrantes en las pymes locales.

La economía mundial va camino de crecer un 3,1% en 2016 y un 3,5% en 2017. La aceleración de los emergentes en la segunda mitad de 2016 apoyará la mejora del crecimiento mundial a lo largo de los próximos trimestres. Así, el índice agregado de crecimiento económico elaborado por el IIF apunta a tasas de avance del 4,5% (intertrimestral anualizado) en el conjunto de dichos emergentes, frente al más moderado 3,5% registrado en el inicio de 2016. El mantenimiento de las tasas de crecimiento de China, la aceleración en la India y la mejor de Brasil y Rusia (que se alejan de la fase más aguda de sus respectivas recesiones) apoyan este escenario.

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China mantiene un crecimiento significativo. La economía china creció un 6,7% interanual en el 3T, al mismo ritmo que en el primer semestre de 2016 y ligeramente por encima de las previsiones de CaixaBank Research y las del consenso de analistas.

Por su parte, la mayoría de los indicadores de actividad de septiembre se mantuvieron dinámicos: las ventas minoristas avanzaron un notable 10,7% interanual, el mayor aumento del año; mientras que la producción industrial creció un 6,1%, apenas 2 décimas menos que en agosto. El sector exterior fue, seguramente, el único elemento que denotó cierta debilidad en los más recientes datos económicos del país: las exportaciones cayeron un 6,8% interanual (en el acumulado de 12 meses), frente al –6,3% de agosto. Más allá de esta perspectiva a corto plazo, los focos de riesgo se mantienen elevados. En especial, preocupa la prominente y creciente deuda corporativa, en gran parte financiada por el sistema bancario del país (véase el Focus «El sistema financiero chino: ¿un gigante con pies de barro?» en este mismo informe).

Rusia y Brasil, dos grandes emergentes, ven la luz al final del túnel. Aunque ambos países todavía marcarán retrocesos en el cómputo anual de 2016 (–0,8%, Rusia y –3,3%, Brasil), los indicadores más recientes de actividad del 3T señalan cierta mejora en las dos economías. En particular, en Rusia se espera un avance positivo del PIB en el 3T (en términos intertrimestrales). En Brasil, la caída de la actividad parece que ha tocado fondo, y se espera un retroceso mínimo en términos intertrimestrales. Con todo, en el país latinoamericano se mantienen elevadas las dudas sobre la capacidad de atajar el abultado déficit público y la voluntad de emprender medidas que mejoren la capacidad de crecimiento a medio plazo.

En México, el PIB sorprendre en positivo. El PIB del 3T avanzó un 1,0% intertrimestral, por encima de las previsiones del consenso de analistas y del –0,2% en el 2T. Este registro algo mejor de lo esperado, junto al aumento del precio del petróleo (aupado por la posibilidad de un acuerdo que limite la oferta de crudo por parte de la OPEP), a la reducción de la incertidumbre financiera y a la mejora de la evolución del PIB de EE. UU. en el tramo final de 2016, ofrece una perspectiva de continuada mejora de cara a los próximos trimestres.

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